Red por los
Derechos de la Infancia
en México
Siguenos en: Ir a Facebook Ir a Twitter Ir a You Tube

La infancia jornalera está marcada por la crueldad y la injusticia de la pobreza extrema, lo que les convierte en uno de los grupos de mayor vulnerabilidad social. La especialización de estos trabajadores del campo, y en ocasiones la delicadeza y cuidado que tienen esas tareas, propicia una demanda mayor por el trabajo femenino y de niñas y niños.

 

Las niñas y niños que ahí trabajan son analfabetas y/o no concluyen la primaria y presentan algún grado de desnutrición o alguna enfermedad asociada a la pobreza, y también un acelerado deterioro de la salud por el esfuerzo que implica su trabajo. Sumado a ello, en la mayoría de las ocasiones las viviendas que habitan se encuentran en malas condiciones y las unidades de trabajo no cuentan con servicios de salud.


Los programas sistemáticos de apoyo social gubernamental a este grupo, iniciaron a principios de los años noventa, uno de sus logros iniciales, fue hacerlos visibles. Hasta  entonces, quizá a la par de la dinámica de sus flujos migratorios, aparecían y desaparecían. Durante casi diez años, el Programa Nacional de Jornaleros Agrícolas, fue el eje que articuló los primeros trabajos de coordinación intersectorial para atender a este grupo, integrando las primeras propuestas educativas, en coordinación con CONAFE, impulsando cambios legislativos y de reglamentación laboral, desarrollando estrategias para que el sector salud considerará a esta población entre otros.

 

Las razones de la poca efectividad de las acciones se deben por un lado al cambio de enfoque (de uno centrado en la formación de capital social a uno asistencialista y centrado exclusivamente en el capital humano); y por el otro a una dinámica, que requiere mayores recursos y de intervenciones innovadoras, por el grado de complejidad de los procesos que engendra.

 

Se requiere de acciones integrales para lograr que los niños y las niñas jornaleros migrantes no vivan cada día y sistemáticamente la violación a sus derechos. Un ejemplo de ello sería la reducción en la matrícula de niñas y niños que asisten a la escuela que implica que cada año escolar se generen menos oportunidades educativas, en términos de acceso y permanencia, para que la población infantil jornalera pueda ser atendida en la educación primaria. Por lo tanto, al no revertir la tendencia decreciente que presenta la matrícula se van ampliando los márgenes de inequidad existentes para esta población.

 

Las acciones aisladas y las fragmentaciones no ayudan a prevenir o atender a niñas y niños jornaleros sin la articulación entre las Secretarías que atienden a esta población no podrá haber congruencia en las acciones, por ejemplo si la Secretaría de Educación Pública no se articula con la Secretaría del Trabajo no será posible que las niñas y los niños que trabajan permanezcan en la escuela, uno de los muchos desafíos que tenemos en el país con respecto a la garantía de derechos de esta población.

Nuestas Campañas

Campaña 10 por la Infancia Logotipo de la campaña Infancia sin violencia Las niñas Ley de altura

Datos de Contacto:

Red por los Derechos de la Infancia en México
Av. México Coyoacán No. 350 Col. General Anaya
C.P. 03340 México, D.F.
Tels. 56 04 24 66, 56 04 32 39, 56 04 24 58
buzon@derechosinfancia.org.mx
  • Valido XHTML 1.0 Transitional

  • ¡CSS versión 3 Válido!